Portugal venció a Turquía 3 a 1 y se clasificó para la final del repechaje de la llave C. En el equipo de Cristiano Ronaldo sufrió, pero consiguió lo que necesitaba y definirá el pasaje al Mundial de Qatar ante Macedonia, que dio el batacazo y eliminó a Italia.

El seleccionado local arrancó mucho mejor que su adversario. Más preciso en los pases y con una vocación claramente ofensiva, desde el primer minuto dejó en claro cuál era su plan. Por eso, generó un puñado de cuatro situaciones en los primeros 15 minutos y logró abrir el marcador.

El tanto llegó tras una gran jugada colectiva que se rompió cuando Cristiano Ronaldo escapó a espaldas de uno de los centrales turcos. El delantero estrella se abrió demasiado en el área, así que soltó atrás para uno de sus compañeros. Fue Bernardo Silva el que aprovechó entonces para rematar de media distancia, pero su disparo se estrelló en el palo. En el rebote, el que no perdonó fue Otávio, que definió sin problemas para estampar el 1 a 0.

Tras el gol, Portugal mermó su intensidad y comenzó a cometer errores que casi le cuestan caro. Turquía impuso una presión alta que hizo efecto y pudo a partir de quites arriba generar situaciones claras que no terminaron adentro del arco solamente por la falta de imprecisión de los definidores y las buenas tapadas de Diogo Costa.

Antes del cierre de la primera mitad, el combinado de Fernando Santos festejó el 2 a 0. Fue una excelente jugada colectiva la que le permitió al local arrinconar a su adversario contra su arco y encontrar espacios en donde a veces parce que no los hay. La subida del lateral derecho por sorpresa generó confusión en la defensa visitante y eso le permitió a Otávio recibir la pelota en la puerta del área y lanzar un centro milimétrico para Diogo Jota, quien con un frentazo de pique al suelo superó al arquero y festejó ante su gente.

En el complemento, los errores defensivos de Turquía, apretado por la situación, se multiplicaron y Portugal generó no menos de cinco ocasiones claras de gol en los primeros 10 minutos, pero luego volvió a relajarse. Por su parte, Turquía parecía vencida por momentos, jugando lejos del arco contrario y sufriendo atrás.

Pero el fútbol no entiende de lógicas y cuando el local parecía dominar todo, llegó el gol del visitante. Fue una gran acción de toques y desmarques la que llevó al grandote Yilmaz a quedar mano a mano tras una pared en la puerta del área. El centrodelantero no falló y definió de zurda para achicar la diferencia.

La gran polémica llegó cuando quedaban 10 minutos para el final y Enes Ünal se desplomó en el área reclamando una patada de José Fonte. El VAR intervino en la acción y tras una revisión el árbitro cobró penal para Turquía. Yilmaz se hizo cargo de la ejecución, pero su remate se fue por arriba del travesaño para alivio del público luso.

Sobre la hora, Matheus marcó el 3-1 y sentenció el partido a favor del combinado de Fernando Santos que el martes se medirá ante Macedonia del Norte que dio la gran sorpresa al vencer por la mínima a Italia, campeón de la Eurocopa.