El 9 disfrazado de 10 y el 10 disfrazado de 9

No es mentira que el fútbol contemporáneo ha sufrido una metamorfosis, tanto en lo táctico como en lo mediático; inclusive hasta la ciencia ha tenido que ver en la evolución del mismo juego.

Hoy en día, los directores técnicos están en la búsqueda de futbolistas plurifuncionales, es decir, que puedan desempeñarse de buena manera en distintas posiciones dentro del terreno de juego. En el primer clásico entre F.C. Barcelona y Real Madrid de este mes, pudimos ver a dos jugadores distintos; Karim Benzema y Lionel Messi.

Empecemos con el delantero francés. Probablemente unos de los futbolistas más infravalorados y más criticados en la plantilla merengue hasta hace unas semanas. Karim es el más claro ejemplo de la evolución que ha tenido la posición de 9. Antes veíamos a los 9’s mucho más clavados en el área, ahora los vemos bajando a hacer labores defensivas, presionando la salida del rival e inclusive generando sus propias ocasiones de gol.

Así es Karim Benzema, la contundencia de un 9 y la creatividad de un 10. Mucho del éxito que tuvo Cristiano Ronaldo en su etapa en España se debió a Benzema; la capacidad para abrir espacios, su visión de juego y, sobre todo, su capacidad para asistir, formó en Cristiano un goleador insaciable. En Karim, descansa la esperanza merengue para repuntalar posiciones en La Liga y para llegar en mejor forma a la competencia más importante en Europa, la Champions League.

De Messi ya todo lo sabemos, es un futbolista que sin ser un 9 natural tiene una capacidad goleadora fantástica y que además puede jugar en esa posición cómo un falso 9. Lo que hace a Messi especial son sus números en las temporadas; líder en goles, líder en asistencias, mayor cantidad de regates, mayor cantidad de oportunidades creadas.

Si bien su mayor asistidor esta temporada ha sido Jordi Alba y que en el papel han creado un sector izquierdo de mucho peligro, Messi tiene también el toque para crear asistencias donde pocos jugadores pueden ver. Además de esto le podemos sumar su capacidad para siempre quitarse de encima el tráfico de jugadores en el que siempre se encuentra rodeado. En el 10 blaugrana descansa la esperanza de volver a hacer una temporada histórica para la entidad culé, buscando la liga, la copa y la tan anhelada Champions League.

Dos jugadores que sin duda son muy importantes para sus respectivos equipos y que darán mucho de qué hablar dentro del terreno de juego por las actuaciones que puedan dar en los próximos clásicos que se vienen en la temporada española. El 9 disfrazado de 10 y el 10 disfrazado de 9.

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